31 agosto, 2011

2 Los defensas, los grandes olvidados del fútbol


Los delanteros ganan partidos, los defensas ganan campeonatos John Gregory.
Elias Figueroa
Si nos ponemos a recordar, ningún defensa de la historia del fútbol, -salvo Beckenbauer-figura entre los 10 futbolistas más grandes de todos los tiempos. Y el mítico germano tampoco figuraría en tan selecto grupo de no ser su faceta ofensiva y de haber sido uno de los primeros líberos conocidos  En el balompié moderno estamos tan acostumbrados a mitificar a los volantes o delanteros y ningunear a los zagueros. Pregúntele a cualquier chaval que mencione de memoria algún defensor histórico y apenas pronunciará el nombre del Káiser alemán. La mayoría de la gente joven, pone cara de sorpresa si les mencionamos nombres tan poco mediáticos como Obdulio Varela, Elías Figueroa, Bobby Moore, Daniel Passarella o Franco Baresi, por poner algunos ejemplos.
Un defensa a diferencia de un mediocampista o delantero no tiene margen de error ni siquiera de forma involuntaria,  la afición no se lo perdona, hay un recordatorio doloroso de esta afirmación: luego del Mundial de USA 94, el defensor colombiano Andrés Escobar fue asesinado en su país por el “delito” de haber metido involuntariamente un gol en propia valla. Si bien los delanteros son determinantes en el resultado, sin embargo tienen muchas oportunidades de fallar y no tienen que cargar con la culpa por perder un partido, al contrario de los zagueros y el portero que se juegan el pellejo en cada jugada. Y esa circunstancia no les hace merecedores del reconocimiento suficiente de los medios y del público en general. Así que, aquí intentamos recordarlos a manera de homenaje:
Obdulio Varela
Obdulio Varela fue el líder y capitán de aquella recordada selección uruguaya que hizo llorar a todo Brasil en el Mundial de 1950. “El Negro Jefe” fue el gran motivador de sus compañeros para hacer frente a un público de más de doscientos mil espectadores –el mayor de todos los mundiales-que abarrotaban el Maracaná. Sin embargo como muchos grandes, murió prácticamente en el olvido.
Bobby Moore; de él, Pelé decía que era el mejor defensa al que se había enfrentado, fue uno de los baluartes de Inglaterra y el encargado de levantar la Copa del Mundial de 1966. Un jugador bastante elegante y leal en el marcaje, sobrio en la salida  y uno de los mejores en el difícil arte de la anticipación.
Carlos Alberto, un tremendo carrilero derecho, incansable y veloz. Nunca olvidaré esa jugada en la que prácticamente la tocan todos los brasileños en el Mundial de México 1970 y que culmina con un terrible cañonazo del lateral de la canarinha ante la portería italiana.
Elias Figueroa,  es considerado el mejor jugador chileno de la historia, y uno de los mejores defensas de la historia de este deporte, junto a Beckenbauer, Bobby Moore y Franco Baresi. Portentoso central, de gallarda figura y fuerte personalidad. De gran técnica,  destacó desde muy joven, un impresionado locutor dijo: “Estamos frente a un muchacho de diecisiete años que juega como un crack maduro, desde hoy yo no puedo más que llamarlo Don Elías Figueroa” . Luego de comenzar jugando para Santiago Wanderers, pasó a destacar en Peñarol, cuando este equipo era uno de los más poderosos del continente en la década de los 70, y finalmente brilló a gran altura jugando para Internacional de Porto Alegre,  cuando la liga brasileña estaba plagada de estrellas encabezada por el mismo Pelé y su brillante generación de la época. Fue elegido “mejor jugador de América” en tres ocasiones y con la selección chilena jugó tres mundiales. Infortunadamente no lo vi jugar, ni vi un sólo video sobre su juego, si el gran Beckenbauer lo consideró uno de los mejores, a ciegas le creo. Sobre su paso por Brasil el escritor y poeta del fútbol Nelson Rodrigues escribió: "Elegante como un conde de smoking, peligroso como un tigre de Bengala. Elias Figueroa fue el zaguero perfecto".
Daniel Passarella, no obstante su rudeza, era todo un patrón del área, de marca fuerte e intimidante, gran juego aéreo y confeso admirador de Elías Figueroa. Gran figura de River Plate y capitán de la selección albiceleste que ganó su primera Copa mundial en 1978.
Franco Baresi, es sin duda el  más grande que yo he visto jugar en vivo. Fue un paladín en la defensa de aquel recordado Milan de Arrigo Sacchi en los años noventas,  con figuras como los holandeses Ruud Gullit, Van Basten y Rijkaard. Baresi tenía una tranquilidad pasmosa para salir jugando desde su campo y cuya mejor caracteristica era jugar con la cabeza bien levantada, lo que le permitia tener una visión de juego notable.
Asimismo podríamos citar a otros destacados de las últimas décadas a deportistas como los holandeses Ronald Koeman y Jaap Stam, el rumano Gheorghe Popescu, el inglés Tony Adams, el elegante zurdo que fue Paolo Maldini, el búlgaro Ivanov, el español Fernando Hierro, el francés  Blanc ,los laterales brasileños Roberto Carlos y Cafú, el napolitano Fabio Cannavaro, elegido mejor jugador del Mundial de Alemania 2006, últimamente han destacado también, entre otros; los ingleses John Terry y Rio Ferdinand y el portugués Carvalho.
De esta década prodigiosa del Barça,si bien Ronaldinho, Messi, Xavi, Iniesta y los demás se han ganado mi cariño y mi admiración, sin embargo el gran Carles Puyol, es el único que se ha ganado mi respeto. No he visto jugar en tiempos recientes a  ningún defensa con tanta entrega, corazón y lealtad. Desde que el Tarzán de La Pobla debutó, lo he ido siguiendo con regularidad, viendo como se convertía en capitán y líder del mejor conjunto azulgrana de la historia. Que yo sienta respeto por alguien menor a mí, es algo excepcional, ¿será acaso porque llevamos el mismo dorsal y tengamos la misma estatura?
Quieran reconocer o no, Puyol con ese soberbio cabezazo ante Alemania en Sudáfrica 2010, fue el punto de inflexión de la selección española, en ese momento los dirigidos por Vicente del Bosque se despojaron del eterno lastre de no dar la talla en los mundiales y se dieron cuenta de que el título estaba a su alcance. Nadie se lo reconoció, salvo la Reina Sofía que sin conocer mucho de fútbol, lo fue a felicitar personalmente. ¡Grande Puyol!
Referencias:  
-Wikipedia.
-Dossier: Historia de los Mundiales, www.marca.com
-Grandes jugadores sudamericanos: Elías Figueroa. http://www.la-redo.net

26 agosto, 2011

10 Puño a puño, el “poeta” Ricardo Arjona y el poeta Sabina


Todavía recuerdo, allá por esos años cuando cursaba la secundaria, la popularidad de Ricardo Arjona estaba por las nubes,  con oleadas de estudiantes que coreaban sus canciones. Recuerdo haber leído alguna vez en el anuario del colegio, en la casilla correspondiente de una chica muy mona, su rendida admiración por el cantante guatemalteco, más o menos con las siguientes palabras: “Me encanta la música de Ricardo Arjona, sobre todo por la forma como escribe sus letras”. No creo que haga falta más explicación, pero al menos,  a la muchacha podría perdonársele la excusa de la edad, la ingenuidad, la enormidad de un mundo que conocer. Los chavales de hoy son peores, ni siquiera se detienen a analizar la lírica de las canciones, con tal de que suenen pegadizas y su artista sea guapo(a), es más que suficiente.
Confieso que yo no era ajeno a esa ingenuidad, ciertamente simpatizaba con algunas canciones como “Jesús Verbo no Sustantivo”  y coreaba entusiasta los primeros discos de Maná, incluso tonteaba con las baladas pegajosas del joven Alejandro Sanz. Mi filosofía del autoengaño funcionaba bien, hasta que alguien mayor me regaló un casete de un señor desconocido para mí, un tal Joaquín Sabina; nada más oírlo, el camino se me clarificó con la fuerza de una montaña rusa. No señor, el gusto por lo selecto no me nació, lo he ido cultivando con el paso de los años, con la llegada de internet y su brazo operador, el formato mp3.
Definitivamente hay artistas para todos los gustos, por higiene mental quería evitar al “artista” Arjona, pero era imposible no escucharlo en la radio, en los autobuses y en todo sitio público que uno se detenía. A Sabina no lo escuchaba nadie, salvo en los círculos bohemios, pero yo no podía frecuentarlos por la edad. Por entonces apenas me interesaba la poesía, salvo para plagiar algunos versos de Bécquer y enviarlos secretamente a la piba que me gustaba, incluso hice mis primeros pinos en ese difícil arte, ahora que lo recuerdo se parecían bastante a esos versos de Arjona que muestro líneas abajo. 
Dejé de mortificarme con su poesía, incluso lo tomaba por el lado gracioso, gozando con sus versos sueltos como el metafísico charlo de política con tu cepillo de dientes”, o el rompecorazonesmujeres...si habitaran la luna, habrían más astronautas que arenas en el mar” o sus sesudas rimas como has hecho el amor más veces que mi abuela y aún no terminas ni la escuela” o “no es casualidad que humano rime con tirano”, por poner algunos ejemplos.  Al tiempo de mi ingreso a la universidad,  empecé a descubrir a muchos poetas latinoamericanos y justamente en esa época, Arjona emprendía una gira por Sudamérica y llegó promocionado como  “el poeta de América”, al menos en su paso por Bolivia. De la indiferencia olímpica  pasé a la náusea por todo lo arjoniano,  e imaginé que su compatriota Miguel Ángel Asturias se estaría revolcando en la tumba.  ¿Quién le dió el derecho para erigirse en estandarte de la poesía americana?, algunos admiradores suyos dirán que él nunca lo dijo, pero tampoco lo desmintió y de seguro, en la intimidad estaba satisfecho con el título.   Es tanta la admiración por este personaje, que a su lado, gente como Jaime Sabines, César Vallejo, Vicente Huidobro, Alfonsina Storni, Alejandra Pizarnik o mi compatriota Oscar Cerruto, son simples monigotes sobre el papel. Menos mal que el poeta de los taxistas (con disculpas para ellos), no pegó mucho en España, como luego pude comprobar. De lo que se han librado los chavales peninsulares. Al contrario, aquí en Latinoamérica el tío se ha forrado con la candidez de millones de jóvenes prendados de su “aire alternativo y cotidianidad”. La gente tiene derecho a engañarse a sí misma, es algo que no se puede evitar, pero no podemos quedarnos quietos e impasibles ante la impostura.
“Durante cinco años, Ricardo Arjona optó por abandonar la música y dedicarse por entero a la enseñanza, dando clases a niños de escasos recursos de los que él también aprendía de la vida y de la supervivencia. Al mismo tiempo estudiaba Ciencias de la Comunicación, en la especialidad de Publicidad. Gran aficionado, también, al deporte, se destacó en la práctica del baloncesto, del que formó parte de la Selección Nacional de Guatemala y, aún hoy, conserva el récord del jugador que más puntos ha conseguido en un solo partido”.(www.todomusica.org). No me sorprende conocer esta faceta suya, cualquier humano nace bueno para algo, ojalá nunca más hubiera empuñado una guitarra, a lo mejor hoy tendríamos un gran entrenador de básquetbol.  Zapatero a tus zapatos, decía un viejo remendón.
He aquí un par de canciones, de puño y letra de ambos contendientes, “en esta esquina el trovador de América y en la otra, un simple trovador nomás”. Las elegí  porque ambas hablan de cosas cotidianas, de objetos y personas recordadas, amén de que en las primeras líneas guardan cierta semejanza  de estructura por la evocación de sus posesiones más queridas. Que los jueces del ring den su veredicto:
Ricardo Arjona


mi proa, mi timón, mi timonel, mi barco y todo
mi mar, mi ancla, mi arena y mi caña de pescar
mi brújula y mi norte, mi puerto y mi soporte
mis velas y mis redes, mi pesca y mi muelle
mi dramamina pa'l mareo
mi capitán y mi tripulación
que más puede pedir el corazón.

mi piano, mi papel, mi tinta china, verso y todo
mi mejor musa, mi guitarra y mis intentos de canción
mi alfabeto en español, mi mejor inspiración
mis cuartetos, mis clavijas
mis ideas sin valijas, mis cartas sin correo
y esta historia merodeando la razón
que más puede pedir el corazón.
Coro:

el teflón donde resbalan mis problemas
tu, mi paz y mi batalla, mi verdad y mi novela

mi vicio, mi adicción, mi filosofía
mi coherencia y mi locura
mi desorden, mi armonía

mi remedio y mi mal
la criptonita de este superman.....

mi semilla, mi jardín, mi jardinero, flor y todo
mi mejor abono, mi hoja y tallo
mi rama y mi raíz, mi sol mi regadera
mi agua y coladera, mi fertilización
mi estambre tornasol, mi polen, mi pistilo en celo
mi lluvia, mi pétalo y botón
qué más puede pedir el corazón.
Coro:

el teflón donde resbalan mis problemas
tu, mi paz y mi batalla, mi verdad y mi novela

mi vicio, mi adicción, mi filosofía
mi coherencia y mi locura
mi desorden, mi armonía

mi remedio y mi mal
la criptonita de este superman.....
Fuente: musica.com

La canción más hermosa del mundo
Joaquín Sabina

Yo tenía un botón sin ojal, un gusano de seda,
medio par de zapatos de clown y un alma en almoneda,
una hispano olivetti con caries, un tren con retraso,
un carné del Atleti, una cara de culo de vaso,
un colegio de pago, un compás, una mesa camilla,
una nuez, o bocado de Adán, menos una costilla,
una bici diabética, un cúmulo, un cirro, una strato,
un camello del rey Baltasar, una gata sin gato,
mi Annie Hall, mi Gioconda, mi Wendy, las damas primero,
mi Cantinflas, mi Bola de Nieve, mis tres Mosqueteros,
mi Tintín, mi yo-yo, mi azulete, mi siete de copas,
el zaguán donde te desnudé sin quitarte la ropa.
Mi escondite, mi clave de sol, mi reloj de pulsera,
una lámpara de Alí Babá dentro de una chistera,
no sabía que la primavera duraba un segundo,
yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.
Les presento a mi abuelo bastardo, a mi esposa soltera,
al padrino que me apadrinó en la legión extranjera,
a mi hermano gemelo, patrón de la merca ambulante,
a Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante,
al putón de mi prima Carlota y su perro salchicha,
a mi chupa de cota de mallas contra la desdicha,
mariposas que cazan en sueños los niños con granos
cuando sueñan que abrazan a Venus de Milo sin manos.
Me libré de los tontos por ciento, del cuento del bisnes,
dando clases en una academia de cantos de cisne,
con Simón de Cirene hice un tour por el monte Calvario,
¿qué harías tú si Adelita se fuera con un comisario?
Frente al cabo de poca esperanza arrié mi bandera,
si me pierdo de vista esperadme en la lista de espera,
heredé una botella de ron de un clochard moribundo,
olvidé la lección a la vuelta de un coma profundo.
Nunca pude cantar de un tirón
la canción de las babas del mar, del relámpago en vena,
de las lágrimas para llorar cuando valga la pena,
de la página encinta en el vientre de un bloc trotamundos,
de la gota de tinta en el himno de los iracundos.
Yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.

Fuente: joaquinsabina.net



Habrán notado que apenas menciono a Sabina, no hace falta que lo defienda,  sus versos hablan por sí solos. Después de esta ociosa comparación, ¿alguien duda de quién gana por Knock Out?

23 agosto, 2011

6 ¡Maldito seas "bigotón" Azkargorta!

Para quienes no lo conozcan, Xabier Azkargorta es un vasco que se “hizo a las Américas”, por azares del destino tropezó con un olvidado país. De profesión médico y entrenador de futbol a la vez, fue culpable de clasificar a Bolivia por primera vez a un Mundial en 1994. Desde entonces es objeto de veneración por los bolivianos, sólo por detrás  de la Virgen María y sus distintas advocaciones.

Como decíamos, allá por 1993, llegaba a tierras bolivianas un desconocido cuya tarjeta de presentación era un vistoso mostacho a la antigua. Silenciosamente se puso a trabajar sobre la base de una generación de futbolistas que estuvo cerca del mundial anterior a un mísero gol de distancia. Armado de paciencia y trabajo metódico, pudo vencer el innato complejo de inferioridad de los futbolistas nacionales, porque buen fútbol ya había, aunque desaprovechado. De ese maridaje entre talento, motivación y trabajo táctico, surgió la mejor selección que ha podido parir el balompié boliviano. El resto es historia, no nos vengan con cuentos los historiadores sobre otras generaciones (con todo respeto por la brillante Generación del 63), yo lo vi de cerca, con estos ojos,  en plena efervescencia adolescente que no es poco. No creo en historias, creo en lo que ven mis ojos.

Pero ¡ay!, “lo nuestro duró lo que dura dos peces de hielo en un güisqui on the rocks, una exhalación nos duró la ensoñación: fuimos capaces de humillar a Brasil que no había perdido nunca en una eliminatoria. Vapuleamos a Venezuela de ida y vuelta que jamás olvidarán. Ya en el Mundial de EE.UU., si bien perdimos por la mínima, aguantamos con temple a la poderosa escuadra germana y le dimos a momentos verdadero baile sudamericano. Retornamos con la cabeza alta, seguros de haber posicionado el nombre de nuestro país en el mapa mundial. Desde entonces hemos seguido la trayectoria del cangrejo. Qué le vamos a hacer, no podemos con nuestro carácter.

Sí, el vasco fue un mago que nos sacó de la realidad, un prestidigitador que nos lavó la mente tan brillantemente que hasta hoy nos duran los ecos de esa efímera eternidad que vivimos. ¿Dime qué te hicimos querido Bigotón para que nos sacaras de la indolencia y autocomplacencia en la que vivimos? Como tú bien sabes, nos gusta vivir en un perpetuo carnaval, en la permanente resaca de autoengañarnos y revolcarnos en la mediocridad, ¿Por qué nos diste alas? ¿Por qué? ¿Por qué?

La generación de oro del fútbol boliviano (foto de 1993)
Entérate que desde que te has ido, las escuelas de fútbol se caen a pedazos, los chicos de hoy  han cambiado los botines de fútbol  por botines y cascabeles de baile. Cada día tenemos más fraternidades folclóricas y escuelas de danza tropical que canchas deportivas. 

Desde esos años mágicos, no pasamos de la penúltima posición en las eliminatorias, si no lo sabes, somos unos convencidos de la cultura de lo importante es participar o “al menos no fuimos los últimos. Sí, sí, sólo encogemos los hombros y nos marchamos a casa.

Hoy, ser dirigente de fútbol es una profesión que florece más que nunca. Nos encanta tener dirigentes que viven apoltronados en sus oficinas y de paso les pagamos viajes a los grandes campeonatos de la FIFA y ahora les remuneramos también para que trabajen duro elaborando el calendario de los campeonatos, mira que son tan creativos como para plagiar el sistema de campeonato argentino. Para rematar quieren demostrarnos que también trabajan en la eterna “Reestructuración del fútbol boliviano” y se van a las ciudades fronterizas para que nadie los moleste en tan importante meditación y de paso aprovechan la ocasión para reelegirse a sí mismos, saltándose incluso sus propios estatutos. El resto no hacemos nada porque somos unos masoquistas, levantamos apenas la voz, pero no hacemos nada. A un periodista que tuvo la osadía de denunciar estos hechos y otros, le montaron un operativo para mandarlo a detener como a reo peligroso, sólo le salvó su estado de salud de ir a la cárcel.

Como bien sabes, no nos gusta sudar la gota gorda para obtener resultados. Nuestro deporte es lo mismo, mandamos a entrenar dos o tres horas a nuestros futbolistas profesionales y luego los despachamos a casa para que se atiborren de comida y el fin de semana de alcohol, porque el ritmo de juego al que jugamos basta y sobra. Lo futbolistas son también humanos, ¿acaso no sabías que nos gusta curar nuestra miseria con bailes y alcohol.?Sí, no tenemos dinero para dar una buena educación a nuestros hijos, pero nos sobra la plata para el compadrerío y montar farras con DJs profesionales, orquestas y cajas de cerveza y de paso nos encanta presumirlo en la vecindad.

Por todo lo que nos diste y nos dijiste, maldito seas Bigotón “colonialista”, por traer a estas tierras, la ética occidental del trabajo,  esa  cultura del esfuerzo que tú llamas, la disciplina, la meritocracia, el respeto a los procesos. No nos sirvió de nada, porque no fue real, sólo un hermoso sueño, un maldito sueño.  Por favor no nos vengas de nuevo, con las mismas tonterías sobre motivación  y superación de nuestras taras y  limitaciones. Con la invocación a los dioses tutelares y rezos a la Virgen nos bastamos. No queremos tu mensaje occidentalizador, ahora estamos “descolonizados”, ¿no lo sabías?

19 agosto, 2011

6 ¿Por qué Bolivia no tiene literatos conocidos en el mundo?


No he estudiado ninguna carrera de letras, filosofía  o similares, no tengo obsesión por ningún autor, he procurado leer todo lo que me ha caído, desde cómics hasta gruesos libracos. Algunos por recomendación, otros por obligación académica, muchos por vía mediática,  pero mayoritariamente por descubrimiento propio.  Algunos autores me dejan anonadado, otros me enervan, alguno que otro me manda a dormir  y aunque tengo favoritos, definitivamente soy más de obras que de autores.
Soy un lector habitual  y  todavía joven, es más no presumo de biblioteca, no tengo más de una veintena de libros propios, lo digo por si acaso para no ser tildado de ‘ratón de biblioteca’. El vicepresidente de mi país presume todo el tiempo de su colección de 20 mil libros, para que todo el mundo se entere y para restregarnos que es más listo que nosotros, será por eso que ha encanecido prematuramente. Yo soy un tipo bastante normal, no uso lentes, ni tengo el cuerpo pálido ni esmirriado, ni las canas amenazan mi tejado, hago bastante ejercicio y le doy duro al balón cada vez que puedo.
Para qué tanto rodeo pensará alguien, perdonen las molestias, necesitaba contextualizar mi circunstancia sobre una cuestión que hace años me carcome, una inquietud que me preocupa bastante acerca de la literatura boliviana. Todos los países tienen escritores representativos y/o conocidos que uno recuerda con relativa facilidad. Voy a citarlos porque los tengo bien fijos en la memoria ya que los evoco cada vez que asocio un país con su literatura. No voy a incluir a los “pesos pesados” como México, España o Argentina -ni a Brasil por razones idiomáticas-, que por ser economías mucho más grandes y con realidades socioeconómicas muy distintas de Bolivia, la comparación no viene al caso. Concentro mi atención en naciones más “cercanas” a la nuestra, ya sea por economía, población o cultura.
Comenzaré por citar inevitablemente a García Márquez, (Colombia) y Vargas Llosa (Perú).  De norte a sur del continente, voy recordando a Miguel Ángel Asturias y Augusto Monterroso(Guatemala),  Alejo Carpentier (Cuba), Juan Bosch (R. Dominicana), Rubén Darío (Nicaragua), Rómulo Gallegos (Venezuela), José Eustasio Rivera (Colombia), Cesar Vallejo y Bryce Echenique (Perú), Pablo Neruda y Gabriela Mistral y aunque me pese, Isabel Allende(Chile), Augusto Roa Bastos(Paraguay), Mario Benedetti y Eduardo Galeano (Uruguay). Obviamente he pasado por alto algunos países, porque no recuerdo a ninguno de sus literatos, tal vez por no ser tan conocidos como el resto o no he tenido la suerte de acceder a sus obras.
Mucho me temo que Bolivia comparte la suerte de los países latinoamericanos que no he citado, estoy casi seguro que no pintamos nada, ni en el mundo literario. No me extrañaría, considerando que no hacemos nada por desmentir ciertos mitos como el ser universalmente conocidos como “el país del altiplano”, cuando la mayor parte del territorio pertenece a la cuenca amazónica, con sabanas similares a los llanos venezolanos, pantanales y selvas como la brasileña, llanuras casi desérticas como el chaco paraguayo o valles fértiles como los colombianos. Pero en la imagen internacional, Bolivia es infortunadamente sinónimo de “altura, lago Titicaca y el salar más grande del mundo”,  ¿responsabilidad del mundo?, no lo creo, cuando nosotros mismos no hemos hecho otra cosa que promocionar nuestro turismo con postales de indígenas ataviados con ponchos y gorros, acompañados de su llamita. 
Y si no lo ha adivinado usted, la mayor parte de la literatura boliviana desde siempre ha girado en torno a la temática indigenista o costumbrista, no estoy reprochando ese afán de reivindicación, pero después de más de medio siglo, de seguir con la misma cantinela, nuestra narrativa no deja de ser un producto exótico para el mundo. Visto así, ¿quién nos va a leer? Además, había olvidado que aquí nos especializamos en folclore (tenemos la “mejor música del mundo, el mejor carnaval del mundo, las mejores danzas del mundo”), porque ya ni fútbol de nivel producimos, ¿para qué gastar energías en tonterías literarias?, no hace falta que el mundo nos lea, somos así, folclóricos hasta la náusea, nos creemos el ombligo del mundo. Y el mundo se ríe de nosotros.
Sé que tenemos buenos narradores y poetas, la mayoría es inmensamente desconocida, aún para nosotros, salvo los que hemos leído en la escuela por obligación. Podría citar obras de profunda belleza y autores influyentes en el ámbito nacional, pero ese no es el caso. La narrativa actual poco puede hacer para darse a conocer más allá de las fronteras, no tenemos políticas gubernamentales para fomentar el arte y la literatura. Por poner un ejemplo, el Premio Nacional de Novela, (prácticamente el único), apenas retribuye con 10.000 dólares al ganador, cuando en cualquier ayuntamiento de una ciudad pequeña de España se premia con 5000 euros o más. Así, quién se va animar a escribir sobre algo.  “La economía del país no alcanza para tanto”, dicen los burócratas de turno, pero inexplicablemente se ha  gastado 38 millones de dólares en la adquisición de un lujoso avión presidencial, tan ejecutivo que es idéntico al que utilizaba el equipo más caro del mundo, el Manchester United para el desplazamiento de su lujosa plantilla, pero aquí nos damos la prerrogativa de disponer el avión para un “jugador de lujo” que va de ciudad en ciudad, inaugurando canchas de césped artificial y que no contento con inaugurarlas, se da el gusto de jugar partiditos como lo hacía el "Loco" Bucaram de Ecuador.
Agotado de ladrar,  le voy a pedir un último favor,  estimado lector de otro país, le hago la inevitable pregunta: ¿Si digo literatura boliviana, qué nombre u obra se le viene a la cabeza inmediatamente? No recurra a la trampa del google, sea honesto consigo mismo. ¡Se lo ruego, dígame un sólo nombre!.

16 agosto, 2011

6 ¿Las mujeres son de gatos, los hombres de perros?

Audrey Hepburn
La vida no es una taza de leche. En todas las familias siempre hay individuos que se “llevan como perros y gatos”, en una suerte de guerra no declarada y sin cuartel.

Desde pequeños, es normal que hombres y mujeres tomemos preferencia por alguna de nuestras dos mascotas favoritas, la tendencia generalizada nos dice que los varones preferimos a los perros y las damas se decantan por los felinos. Para qué nos vamos a romper la cabeza tratando de  descifrar los motivos, lo más sencillo es aventurar que es algo cultural, cuestión de costumbres, asignación de roles y demás particularidades de la vida.

Los varones -especialmente los que hemos vivido en pueblos o en el campo- desde que aprendemos a caminar, apuntamos a la errancia, a abandonar el nido para explorar el mundo  y usualmente nos gusta ir bien acompañados  y naturalmente elegimos el mejor de los amigos, un can. Al contrario a las niñas se les enseña que deben ser “mujeres de su casa” con la corrección y discreción como norma y si hay una sola mujercita en casa, se le obsequia un minino para que le haga compañía. Ya veo alguna fémina apuntándome con el dedo,  entonces cómo se explica que toda mujer solitaria o esquiva a los hombres, casi siempre es retratada en el cine o la literatura en compañía de un felino.  Ejemplos los hay a montones y también de los varones y sus perrunos amigos, con variantes en algunos casos, a recordar por ejemplo:

En la excelente “Desayuno en Tiffany´s; la frágil,  pero glamorosa Audrey Hepburn se olvidaba de comer pero no de alimentar a su gato.

En otra película no menos célebre, la teniente Ripley (que no era muy amigable con los varones), prefería salvar a un gato antes que a un compañero de las fauces del alien.

En el campo de la literatura, la pequeña Ana Frank, cita frecuentemente a varios gatos en su histórico diario.

El dramaturgo Tennessee Williams compuso una obra magnífica bajo el sugestivo nombre de “La gata sobre el tejado de zinc caliente” que luego sería llevada al cine por Hollywood, en una de las mejores interpretaciones de Elizabeth Taylor encarnando a “Maggie,  la gata, salta, se rebela, lucha, como consecuencia del calor que siente dentro y fuera de sí, calor sensual y calor de combate por defender sus derechos”. (Diego Galán, El País.com)

Curiosamente se da el caso que también vemos películas,  donde se retrata a mujeres de éxito o herederas ricas en compañía de canes menudos en plena demostración de frivolidad como si de accesorios de moda se tratara. En la vida real hay un caso de rabiosa actualidad, la insoportable levedad de Paris Hilton y sus perros chihuahueños.

Sería superfluo abundar en el caso de los varones y su identificación abrumadora con los chuchos, me quedo simplemente con Chaplin y su “Vida de perros” o más recientemente con una escena de “Los Simpson”, donde decía “por fin ha llegado el día para estos perros uno de los trabajadores de la planta nuclear, satisfecho al estrenar coche como resultado de la subida de sus acciones en la empresa.


Pero también reparad en este ejemplo real: “Se dice que en Estados Unidos, el partido republicano insta a sus candidatos a incluir a sus perros en los retratos de familia, pero les instruyen explícitamente de no hacerlo con sus gatos. Según los asesores de imagen, la presencia de un gato transmite una imagen de corrupción, codicia, avaricia y deshonestidad, sin embargo llegó el demócrata Bill Clinton  con Socks, el gato de su hija y todo cambió para la Casa Blanca respecto a las mascotas presidenciales” (extraído de www.animalesmascotas.com). Ya ven, de la corrección política no se salvan ni las mascotas.

Bill Clinton
Visto lo visto, diré que detesto profundamente a los gatos, no los soporto. Para mí no son más que muebles con patas, peluches que cobran vida sólo cuando acucia el hambre. Cada vez que veo alguno merodeando, murmuro entre dientes, puto gato que estás en la cornisa, lo que daría por probar la teoría de tus siete vidas. El único gato que me caía bien era Garfield con su socarronería y, algo menos su pariente gaucho, el enamoradizo Gaturro.

No saben cómo detesto la empalagosa balada “el gato triste y azul” del gran Roberto Carlos, el de la zurda mágica no.

Naturalmente, prefiero  el “ya no duerme mi perro junto a tu candela” de ese cotidiano artista que es Manolo García,  ese gran animador de mis noches vacías. 

Pues sí, me convence más la actitud y  bonhomía de un chucho, sabe ganarse el pan, mejor dicho, el hueso de cada día. Siempre dispuesto a todo, a seguirte hasta el fin del mundo si es necesario. Pregúntenle a un gato si quiere mudarse con ustedes;  él no sabe de amigos, sólo de sillones mullidos.

En esa interminable guerra de los sexos, sigo sin comprender que,  si ellas a nosotros nos llamen “perro desgraciado”, nos suene a cumplido y si nosotros decimos “pareces una gata” suene al peor insulto y de paso llevemos el riesgo de un arañazo. Que alguien me explique.

Siguiendo esta idea, en mi niñez conocí a un selecto grupo de comegatos, todos varones por supuesto, que corroboraban eso de “dar gato por liebre” y aseguraban que sabía mejor. Que una mujer se comiera a un gato sería una especie de canibalismo. 

Ornella Muti
Eso sí,  no hay mujer más deseable que una con ojos de gata, estoy pensando ahora mismo en Lauren Bacall, la gatúbela de Michelle Pfeiffer o la desconocida Ornella Muti, sensualmente espléndida en la vapuleada y colorida "Flash Gordon".

Qué le vamos a hacer, no puedo dejar de evocar esa entrañable canción con el auxilio de Los Secretos: “Fue en un pueblo con mar, una noche después de un concierto…..sólo canto si tú me demuestras que es verde la luz de tus ojos de gata”.

12 agosto, 2011

52 La filosofía barata de Paulo Coelho y otros palíndromos


...una exprimida de sabiduría coelhiana...


¡Oh, leo cada cosa barata!, la tara basó cada Coelho.   

¡Oh! leo cosa boba a bobas ¿o Coelho?

¡Oh!, leo cita: "Si tu maga hace ¡uh! a sor pus, a su prosa hueca haga mutis" 
(A tí, Coelho).

Hace años, cuando una chica que me gustaba me dijo que su autor favorito era Coelho, huí de ella como de la peste y decepcionado me fui “a la orilla del rio Piedra, me senté y lloré”. En otra ocasión una amiga -sabiendo mi afición por los libros- me obsequió “el alquimista”, debo decir que, como por arte de magia el fuego se lo consumió en un santiamén en la mejor fogata que he preparado nunca. Ella no lo sabe por supuesto, aunque extrañamente se ha ido alejando de mí todos estos años,  ¿será revancha del destino?  Bromas aparte,  alucino cuando me entero que este señor ha vendido más de 50 millones de copias en todo el mundo, ¿es decir, al menos 50 millones de ingenuos se han tragado sus enseñanzas de “el guerrero de la luz” y otras chorradas pseudofilosóficas? Cada vez que veo a una joven en la calle o en el autobús con un libro suyo, rezo para que el mundo se venga abajo...¿o es que ya está patas arriba y no me he enterado?
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Elegí leer trasnochao, ¡ah! con Sartre elígele.

Medile, bonus ya suma Camus, ¡ay! su Nobel ídem.

Late letra renga-WAGNER-arte letal.

A esa para ser dama tu pedorra, carro “de puta madre” Sara pasea.

Acá ser dama tu pedorra, narró “de puta madre” resaca.

¿A “cash” oye no? mas a “money” ¡oh! saca.

Al ocaso iba rusa –garbo, braga- su rabiosa cola.

Él oye rótulo: sí, “disoluto rey”, ¡olé!

Os oí, de ti tedioso.

Otro coñac ten refinado, soda ni fernet, caño corto.

Sara casó, meta garbo, ¡braga –temo- sacarás!

Sé rollo: negra magia contra Bart no caiga, Marge no llores.
(homenaje a Los Simpsons)

Yo doné, traigo cera rusa, basura recogí, arte no doy.

09 agosto, 2011

3 Maradona será condecorado por dejarse golear en La Paz

Continuando con las historias folclóricas que retratan este vilipendiado y sufrido país, en ocasión de las recientes fiestas patrias de la independencia nacional, el gobierno boliviano haciendo uso de su mayoría aplastante en el Congreso Nacional, resolvió en una demostración de lucidez y agradecimiento gratuito -dignos de aplauso-, distinguir al otrora extraordinario futbolista argentino Maradona, por su gran “aporte a la democracia latinoamericana”, pero mejor vayamos a la noticia en concreto:

Agencia de Noticias ABI La Paz.- El pleno de la Cámara de Diputados aprobó el viernes una Resolución Camaral que otorga la Orden Parlamentaria al Mérito Democrático "Diputado Marcelo Quiroga Santa Cruz" al notable futbolista argentino, Diego Armando Maradona, por su lucha y apoyo incondicional a los movimientos sociales.

    "La Cámara de Diputados otorga la condecoración de la Orden Parlamentaria al Mérito Democrático, Diputado Marcelo Quiroga Santa Cruz, a Diego Armando Maradona, por su lucha y apoyo incondicional a los movimientos sociales y su inobjetable aporte a la consolidación de la democracia en América Latina, distinguiéndosele con la Medalla y entrega de la Resolución Camaral", señala la Resolución.
El Congreso boliviano también aprobó entregar la misma distinción al Premio Nobel de La Paz, Adolfo Pérez Esquivel “por su aporte y trabajo en favor de la democracia de los pueblos de Latinoamérica, los Derechos Humanos y la Paz Mundial”.

De todo esto, qué pensará el señor Pérez Esquivel, reconocido activista en todo el mundo, una medalla más que engrosa su extensa trayectoria en favor de los derechos humanos, pero que Maradona sea reconocido más o menos por lo mismo, tiene sin duda una connotación que raya en la anécdota pintoresca.

Que me perdonen los argentinos, pero ¿qué ha hecho Maradona fuera del ámbito futbolístico? Al menos cuando vino a Bolivia, no se le ha visto más que pasearse, sacarse fotos  y jugar un partido de fútbol con el presidente Evo Morales. 

Ser reconocido por su “inobjetable aporte a la consolidación de la democracia en América Latina”, ¿acaso no suena a una broma de mal gusto o surrealismo chabacano?

Es verdad que defendió con energía el derecho de Bolivia a jugar en la altura, y se lo agradecemos, pero muchos otros deportistas y personalidades extranjeras defendieron también la misma causa y no recuerdo que se los haya condecorado.

¿No será que el gobierno boliviano quiere mostrarle su agradecimiento por la goleada de 6 a 1 que se dejó propinar por las eliminatorias al Mundial de Sudáfrica, cuando él fungía como técnico de la selección albiceleste? Como todos recordarán, una Argentina con todas sus figuras, incluido Messi, fue humillada inexplicablemente en La Paz por la peor selección sudamericana.

O quizá querrían premiar su incontestable defensa del consumo de la coca, por supuesto, en estado cristalizado.

05 agosto, 2011

0 Bolivia, al ritmo de los Kjarkas, récords Guiness, bailes callejeros y otros folclorismos

Afiche oficial para romper el record  de charangos
Hace tiempo atrás, Bolivia entró en el Guiness de los récords por reunir la mayor cantidad de zampoñistas o zampoñaris como suelen llamarse algunos, miles de ociosos de todas las edades que como no se cansan de “tocar la flauta”, recurrieron a su pariente andina (zampoña) para dar el soplo de reivindicación sobre su supuesto origen boliviano y de paso “tocar las narices” de los ciudadanos paceños con su ruidosa cacofonía.

El año pasado,  otro comité ilustre pro-folclore, pobló un estadio para batir otra marca, el mayor número de ejecutantes del bullado charango, ese dicharachero hijuelo andino de la guitarra española. Esfuerzo inútil porque –lógico- no hay otro país que tenga mayor cantidad de ejecutantes del citado cordófono. En otros sitios del mundo los estadios se usan para el deporte.

Sonrío pacientemente cuando algún amigo extranjero y me horrorizo cuando algún compatriota,  afirmen que Los Kjarkas  es el mejor grupo boliviano de música folclórica. Por cierto, los Kjarkas son muy queridos y admirados en Japón, los japoneses son también muy queridos y admirados por sus aficiones al fugu, las aletas de tiburón, la sopa de nido-letrina de golondrina y otras perlas culinarias.  

Respecto a los Kjarkas, mantenerse tantos años sobre los escenarios es una forma honrada de ganarse la vida, pero me aburren sus eternas giras de aniversario con tintes de despedida y su tramposo modus operandi de cambiarle la letra a sus canciones y ritmos  más populares. Otra cosa era cuando vivía Ulises Hermosa. Serán los más vistosos y conocidos, pero su estampa comercial opaca inmerecidamente a Savia Andina, Kalamarca, Altiplano, Wara, y otros grupos mucho más auténticos y musicalmente más virtuosos.

No contentos con ese espíritu de reivindicación, hace algunos días, se organizaron comités adhoc en distintas ciudades del país y del mundo para demostrar la bolivianidad de la danza del Tinku, que lógicamente  lo hicieron bailando con mucha energía los residentes bolivianos en esos países, y uno se pregunta si pondrían esa misma obstinación para gestionar proyectos ante gobiernos extranjeros para causas más benéficas y de mayor calado social.

¿Qué sentido tiene publicitar nuestras danzas si no se obtiene ningún beneficio salvo exaltar el patriotismo? Nadie duda del origen mexicano de la música de mariachis, pero México no cobra regalías porque se represente su música en otros partes del mundo. No por mucho zapateo de nuestros bailarines generaremos más simpatía en el exterior, ni mayores recursos para el país. El folclorismo exaltado no produce desarrollo ni fuentes masivas de empleo, sólo provoca un efecto distraccionista y autocomplaciente en la sociedad.

Quizá Bolivia y Haití sean las naciones más ricas en folclorismo, supersticiones y ritos ancestrales del continente, y ¿casualidad? ¿determinismo?, son las más pobres también. Que alguien me explique, decía el cómico mexicano Eugenio Derbez. 

“La fe mueve montañas” reza el viejo refranero español. “La fe bloquea calles y avenidas también” debería decir un dicho local. Aunque parezca contradictorio, cuando se aproxima una fiesta patronal religiosa, no hay escrúpulo ni racionalidad que valga para cerrar tramos de calles para el ensayo de los danzarines, y los automovilistas tienen que buscar rutas alternativas con el perjuicio que ello conlleva. En cierta ocasión fui a vivir a un apartamento que daba a una avenida de mucho tráfico y durante dos semanas tuve que aguantar el ruido molesto de los amplificadores por espacio de dos horas durante la noche, considerando que a unos 200 metros de distancia había un amplio parque que podía ser utilizado, pero la costumbre exige que los ensayos deben realizarse cerca del templo del santo patrón agasajado. Primero está la fe, luego el sentido común.

Convite o ensayo de una fraternidad (Foto; Los Tiempos)

Hace algunos años un avispado sociólogo definió la Festividad de Urkupiña como “Urkutaquiña” por los ríos de cerveza que corren en nombre de la fe. Los hechos demuestran que, la mayoría de los bolivianos, no vence su espíritu retraído ni conoce la diversión sin el auxilio del alcohol. 

Hace pocos días un antropólogo nacional dijo en la televisión que beber era un rito necesario y justificado porque era una forma de “impuesto o tributo espiritual” a la Madre Tierra o Pachamama.

Años atrás, un clarividente filósofo andino dijo también que las piedras tienen sexo, tienen edad y existen piedras abuelo y piedras niño.

Volviendo al tema de Urkupiña, hace una semana, la Asociación de Fraternidades y Conjuntos Folclóricos se negó a efectuar (bailando) el Segundo Convite o ensayo general de la entrada porque la Alcaldía de Quillacollo, con buen tino, promulgó una “Ley Seca” por la constante degeneración de la festividad en una borrachera generalizada. Esta medida afectó a los intereses de una cervecería, principal auspiciador de la citada asociación que se beneficiaba con el “obsequio” de miles de cajas de cerveza para uso propio y comercialización porque, aseguran ellos, que es una forma de costear los cuantiosos gastos de las fraternidades. ¿Quién los obliga a bailar?, ¿desde cuándo es una actividad cívica o de servicio público? Al que quiere ser celeste, que le cuestereza sensatamente el lema de un equipo de fútbol, y que podría ser extensible a cualquier actividad lúdica.
Romeria como protesta (Foto: Los Tiempos)
La medida de protesta de las fraternidades, fue un esfuerzo digno de aplauso, un millar de bailarines recorrió en silencio el largo trayecto, y  el ensayo se convirtió -como titularon algunos diarios- en una romería casi auténtica. ¡Vaya original forma de protesta!, ¿acaso en sus inicios, ésta festividad no era exactamente una romería a la Virgen María como ocurre en otras partes de América o España?

Si todo esto no es folclorismo, agarro una quena (flauta) y me pego en la cabeza.

Hace unos minutos, mi fuente de noticias surrealistas me pasó el dato de que otro comité ilustre se alista para romper otro récord (ya pulverizamos otras marcas como el mayor corazón formado por personas, el mayor número de bandas de música tocando al unísono, etc.), ¿qué será esta vez?
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